El oro subió este domingo por encima de los 5,000 dólares la onza, por primera vez en la historia, impulsado por el creciente clima de incertidumbre global, la huida de los inversores de los bonos soberano y las divisas, así como las dudas generadas por las políticas del presidente Donald Trump.
Este repunte del oro demuestra que los capitales se refugian en el metal precioso cuando sienten temor en los mercados.
El metal dorado ha ganado 15% en lo que va del año y todo parece i9ndicar que no hay límite en su precio, en la medida en que la desconfianza en los mercados por parte de los inversores aumente.
En las últimas semanas las acciones de la administración estadounidense, como los ataques a la Reserva Federal, las amenazas de anexionarse Groenlandia, junto con las acciones militares en Venezuela y las tensiones con Irán, han asustado los mercados.
Históricamente el metal precioso ha sido un nixcho confiable contra rotes inesperados de inflación, crisis imprevistas de los mercados y ante el recrudecimiento del riesgo geopolítico.