Con la entrada del nuevo año 2026, ha entrado igualmente en vigencia en Estados Unidos, el impuesto del 1% a las remesas en efectivo, giros postales y cheques, establecido mediante la ley conocida como “One Big Beautiful Bill”, una de las tantas medidas dictada por el presidente Donald Trump en contra de los inmigrantes.
Estará por verse ahora cuáles son los niveles de impacto de esta medida y haswta donde puede afectar el ingreso de remesas a los distintos país del hemisferio que se benefician de estos ingresos de dólares que en algunos países representan una parte importante de los ingresos en dólares y tienen un gran impacto en el apsecto social.
La ley, que causó inicialmente el rechazo en una parte de los congresistas estadounidenses fue modificada para minimizar sus efectos, reduciendo el monto inicial del impuesto fijado en 5% a 3.5% y finalmente establecido en 1% a partir de enero 2026.
Expertos estiman que este impuesto podría afectar a quienes viven en Estados Unidos y envían dinero regularmente al exterior a amigos y familiares y pagan en efectivo, con cheques o giros postales.
Estados Unidos es el principal país emisor de remesas, especialmente para América Latina y el Caribe, a cuyos países son enviados recursos de sus migrantes para ayudas y alimentos, especialmente cuando ocurren catástrofes. Además de México, se verán afectados migrantes de India, Filipinas, China y América Latina y el Caribe, incluyendo a República Dominicana.
Según el “Center for Global Development”, para la República Dominicana la caída anual en remesas podría ser de unos US$234 millones.