Los efectos del conflicto en el Medio Oriente han comenzado a surtir sus efectos adversos en la economía dominicana, tanto por el aumento en el precio del barril del petróleo, como por el aumento de los fletes marítimos.
El Centro Regional de Estratégias Económicas Sostenibles (CREES) publica en su página semanal en Diario Libre, el último informa del Índice Mundial de Contenedores (WCI, por sus siglas en ingles), elaborado por la consultora Drewry, que es un indicador que busca medir el precio promedio global de enviar un contenedor de 40 pies a través de las ocho principales rutas marítimas del comercio mundial de forma semanal.
De acuerdo con dicho informe, al 19 de marzo de 2026 el costo promedio de transportar un contenedor de 40 pies es de 2,172 dólares, un incremento de 14.4 % desde el 26 de febrero de 2026.
El WCI señala que debido al reciente conflicto entre los Estados Unidos, Israel e Irán, se ha visto reducido el tráfico de navíos petroleros a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde pasa cerca del 20 % del petróleo mundial, lo que ha empujado los precios del crudo al alza.
Indican que a raíz de este conflicto, las navieras están cambiando rutas para evitar zonas de riesgo como el estrecho de Ormuz y el canal de Suez, desviando barcos por rutas más largas como el Cabo de Buena Esperanza. Estas desviaciones alargan los viajes, aumentan el consumo de combustible y reducen la eficiencia de las flotas.
La combinación del incremento del combustible y los cambios en las rutas elevan aún más los costos de transporte.
El Centro Regional de Estratégias Económicas Sostenibles, publica igualmente el dato recabado en la Dirección General de Aduanas (DGA), que ha informado que a febrero de 2026 el 93.3 % de las importaciones de la República Dominicana fueron por vía marítima. Esto significa que, ante un aumento en el costo de los fletes, los costos de la gran mayoría de bienes finales y materias primas importadas también se verán encarecidos.
Los primeros productos en aumentar de precio en el país han sido los combustibles, con excepción del GLP. Parece que le seguirán todos los derivados de la harina, con el pan, que es el de mayor consumo popular, en vista de que los industriales de la harina han informado un aumento en los precios de los productos que elaboran, al considerar que no pueden asumir el costo del aumento de los insumos, que se han disparado un 40%