“Las medidas anunciadas por el gobierno para enfrentar la crisis del petróleo no son profundas, no resuelven ningún problema. Se necesita en este momento, acción. Cuando me refiero a acción en un momento como este, significa tomar medidas que mejoren los fundamentos de la economía.
Habría que empezar por la parte impositiva, con una reforma tributaria integral que reduzca tasas impositivas y aumente bases. En ese sentido, habría que revisar los impuestos a los hidrocarburos.
Si el Gobierno no quiere tocar el gasto corriente debería procurar con el Consejo de Ministros, como mínimo, una reducción de 5% del gasto corriente al presupuesto complementario. Una reducción del gasto ayudaría. Serían más de 1,000 millones de dólares que podrían reducir la necesidad de endeudamiento y podrían crear hasta un ahorro si fuera posible.”
Miguel Collado Di Franco /Vicepresidente Ejecutivo CREES
El notable incremento que tienen las exportaciones de castañas de masa o Buen Pan, es una demostración de la riqueza que tenemos en nuestros campos, todavía no explotada.
Los datos más recientes (al 2024) indican que el país envió al exterior 3,606 toneladas de este fruto, valoradas en 3,037,427 millones de dólares, conforme datos del Ministerio de Agricultura.
Como se observa su potencial y los recursos que puede generar, las autoridades han distribuido millares de plantas en distintas regiones. Hay sembradas 6,047 tareas de Buen Pan, beneficiando a 630 productores.
Este maravilloso fruto, al que muchos tratan con desdén, tiene diferentes nombres, según el país donde se cultiva. Se le conoce como Pana, en Puerto Rico; Lam Beritaf, en Haití; Bread Fruit, en Jamaica; Guapen, en Cuba; Mazapán en Honduras; y Buen Pan, en República Dominicana.